Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya (JARC) y Unió de Pagesos participaron conjuntamente en un acto de protesta el pasado viernes, a las puertas de un Mercadona en Girona para denunciar que si bien se han producido cambios en los precios, éstos son insuficientes, dada la situación actual.
Antes de la guerra en Ucrania, los ganaderos ya estaban en números rojos. Tras el inicio de la guerra, el aumento de costes ha sido desorbitado, empeorando considerablemente la situación. Como consecuencia, se ha producido un aumento de los sacrificios de casi un 13,4% los últimos meses (último dato oficial de marzo). No se disponen de los datos de abril y mayo, pero la entidad estima que serán superiores.
Josep M. Freixa, presidente de JARC Barcelona i productor de leche de Manlleu considera que si el precio que se encuentra el consumidor en los lineales está solo unos 20 o 30 céntimos por encima del que tendría que recibir el ganadero, es imposible que éstos puedan sobrevivir. En JARC son conscientes de que los consumidores atraviesen también momentos muy difíciles, pero les gustaría que la opinión pública entendiera que, si en el lineal el litro de leche está por debajo de 1 €, el ganadero se está arruinando porque no está cubriendo los costes de producción.
Marc Xifra, responsable nacional del sector bovino de leche de la UP ha destacado que actualmente el coste de producción de un litro de leche se sitúa en unos 50 céntimos de euros, 8 menos que los 42 ct/l que reciben las ganaderas y ganaderos. Unos precios que contrastan con que en los lineales los consumidores siguen encontrando cartones de leche a 60 céntimos, aunque teóricamente el precio al público ha subido a los 73 ct/litro. Estas cifras sitúan al Estado como el segundo país de la Unión Europea en la lista de precios más bajos percibidos por los ganaderos, tan sólo por detrás de Portugal, mientras los productores de los principales países productores de Europa está percibiendo precios en torno a los 50 ct. /litro.
Unió de Pagesos ha subrayado también que en la última década los costes de producción se han duplicado, mientras la producción ha disminuido en 20 millones de litros de leche. Esta tendencia es especialmente preocupante teniendo en cuenta que vivimos en un país deficitario en cuanto a producción láctea, que hace que más de la mitad de los lácteos que consumimos sean de importación.
No han llegado las ayudas al sector lácteo
Tampoco han llegado las ayudas anunciadas por la consejera Jordà el diciembre del 2021, 10 millones de euros en líneas de crédito o la puesta en marcha del Plan de Apoyo Lácteo, que tenía que analizar la creación de una organización catalana de productores de leche; ni se ha producido ningún movimiento para elevar a Presidencia la crisis del sector lechero, cuestión respecto a la cual la consellera Jordà se había mostrado de acuerdo, en octubre del 2021. Por lo tanto, JARC ha instado al presidente Aragonés a que convoque la cumbre con carácter de urgencia, contando con la presencia del sector primario, la industria y la distribución.
No queremos anuncios, sino los resultados de las inspecciones
Desde JARC, han mostrado su desconcierto por el anuncio hace unos días del inicio de inspecciones a las industrias por parte del CadeCAT para comprobar el cumplimiento de la ley de la Cadena Alimentaria. El representante de JARC ha confesado que “Pensábamos ya se estaban llevando a cabo antes, porque así lo había asegurado el Departament d’Acció Climàtica, en diferentes reuniones con nuestra entidad hace meses.“
En todo caso, JARC considera que la finalidad de las inspecciones tiene que ser el cumplimiento de la dicha ley y asegurar que el ganadero perciba un precio por la leche que produce, como mínimo, superior a los costes de producción, más que las sanciones; y que tendrían que hacerse extensibles a todos los eslabones de la cadena, incluyendo la distribución, no solo la industria.







Yo,estoy arruinado.hay gente cobrando buena PAC la RUINA