El Centro Mundial de Mejoramiento del Trigo y el Maíz (CIMMYT) y la Universidad de Oklahoma han desarrollado un método para determinar el momento y la cantidad adecuados de fertilización nitrogenada del trigo, basado en un sensor de infrarrojo que mide el potencial de producción del cultivo, determinando cuando y cuanto fertilizante hay que aplicar. El sensor mide la luz reflejada por las plantas jóvenes en diferentes longitudes de onda, calculándose los requerimientos a través de un pequeño ordenador
El sistema está en experimentación esta campaña en varios campos en el Valle de Yaqui (México) y tiene la gran ventaja de permitir ajustar al máximo el abonado, evitando excesos que suponen pérdidas económicas y residuos que acaban pasando al medio ambiente.






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