El Sindicato Labrago Galego (SLG) denuncia que las industrias lácteas están obligando a las explotaciones a aceptar precios artificialmente bajos, que no cubren los costes de producción y que éstas están ejerciendo mucha presión sobre los ganaderos para que firmen los contratos.
Actualmente, cuando se está punto de entrar en otoño, el precio de la leche sigue bajando libremente (de 32,7 céntimos de diciembre a 31,9 de junio como media en Galicia, según la Fega), pese a subir el consumo de productos lácteos de bajo valor añadido, como la leche UHT, que es donde se destina la mayor parte de la leche recogida en Galicia.

SLG denuncia que para poder bajar el precio de la leche sin razones objetivas de mercado, las industrias están dando cada vez más peso a las fórmulas variables, para formar el precio final que pagan. SLG pone el ejemplo de Lactalis, principal empresa recolectora de leche en Galicia, cuyos precios en origen parten de un valor base de 29 céntimos, que aporta el 50% del valor final pagado, estando el otro 50% sujeto a variables arbitrarias y decididas unilateralmente por la compañía. El resultado final es que se impone una bajada de 1 céntimo con respecto al precio fijado en el contrato anterior, según señala el sindicato. La tendencia puede empeorar, porque los contratos se ofrecen hasta marzo, por lo que habrá que renovarlos justo al inicio de la próxima campaña, en abril, cuando los precios suelen bajar por motivos estacionales.
Presiones a los ganaderos
El SLG también denuncia que la industria está ejerciendo un enorme grado de presión para imponer sus condiciones de venta. El Sindicato dice que conoce casos de explotaciones que se negaron a firmar la cláusula de costes de producción que les presentó la industria junto con el contrato. Ante esta negativa, y después de tener todo tipo de presiones, terminaron recibiendo una burofax como ultimátum, para obligarlos a firmar una cláusula de costes que no corresponden con la realidad, señalan desde el Sindicato.
Peticiones al Mapa
El SLG pide al Ministerio de Agricultura la convocatoria urgente de la mesa de la leche, porque la presión desmesurada de las industrias está obligando a una bajada de precios que, de continuar así, acabará siendo insostenible para miles de explotaciones agrarias de Galicia. Los agentes del sector deben sentarse a hablar en situación de igualdad y con el arbitraje de la administración, para asegurar la adopción de acuerdos mutuamente beneficiosos.
Además, el Ministerio de Agricultura debe dejar de mirar hacia otro lado y hacer cumplir la Ley de la Cadena Alimentaria para acabar con los abusos de la industria pide el SLG.





Y la Administración favoreciendo la instalación de macro-granjas (con la excusa de la creación de puestos de trabajo).
Macro-granjas que, evidentemente, no están impulsadas por «agricultores familiares» (por la grandísima inversión que exigen) sino que tienen por detrás grandes grupos inversores (¿Quién sabe si las propias industrias lácteas?)
Macro-granjas con las que pueden presionar a la baja a los ganaderos familiares que solo disponen de una explotación familiar (atendible por la familia 1-3 UTH).
Macro-granjas que, al final, conllevan el cierre de las explotaciones familiares y la pérdida de muchos puestos de trabajo en el medio rural menos habitado favoreciendo la despoblación.
Porque el número de explotaciones ganaderas disminuye, pero no disminuye el número de cabezas de ganado!