La Junta de Castilla y León reforzará su apoyo al seguro agrario, con una reorganización de créditos para el cereal de invierno y un incremento «muy sustancial» de los recursos en los próximos presupuestos autonómicos. Lo ha avanzado el consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, en la clausura en Valladolid de una jornada divulgativa de Agroseguro. El encuentro presentó las principales líneas de seguros agrarios para la Comunidad, con especial atención a los cultivos herbáceos y a la uva de vinificación, así como los resultados del sistema en el último año.

Pino ha defendido el carácter estratégico de esta política para la Junta como instrumento de protección de agricultores y ganaderos. «Cada vez tenemos más riesgos climáticos, desde sequías hasta episodios de lluvias torrenciales, además de riesgos sanitarios y la aparición de plagas», ha señalado, por lo que considera el seguro agrario la mejor herramienta para proteger las explotaciones.
Entre las medidas previstas, su departamento estudia reorganizar sus créditos para elevar el apoyo al seguro de cereal de invierno, coincidiendo con el actual periodo de contratación de las pólizas. Con ello pretende hacer más atractivo el aseguramiento de uno de los cultivos de mayor peso en Castilla y León, en un contexto especialmente complejo para el sector cerealista. En cuanto a los presupuestos, el objetivo es alcanzar los máximos niveles de apoyo a las pólizas y facilitar su contratación.
Del mildiu a la dermatosis nodular
La Consejería participará activamente en las comisiones de seguros agrarios para trasladar las demandas de agricultores y ganaderos y mejorar las condiciones de las pólizas y los rendimientos asegurables. Entre sus prioridades figura incorporar el mildiu entre los riesgos cubiertos por el seguro de uva de vinificación en Castilla y León y reforzar las líneas destinadas al sector ganadero. En estas últimas, Pino ha planteado ampliar las coberturas ante enfermedades que generan pérdidas importantes, como la enfermedad hemorrágica epizoótica o la dermatosis nodular contagiosa.
La Junta trasladará además la necesidad de revisar y mejorar los rendimientos asegurables en determinadas zonas cerealistas, para adecuarlos a la realidad productiva y hacer las pólizas más atractivas para los agricultores.
Cuando el riesgo es la renta
El consejero ha defendido que el seguro agrario responda no solo a los riesgos climáticos y sanitarios, sino también a las dificultades económicas que condicionan la rentabilidad de las explotaciones. En este sentido, ha planteado estudiar, en el marco del Sistema Español de Seguros Agrarios, la puesta en marcha de un seguro de rentas frente a situaciones que comprometan los ingresos. «Si el objetivo de esta legislatura es mejorar la rentabilidad del sector ante los elevados costes de producción, tenemos que estudiar todas las herramientas que permitan dar mayor estabilidad a agricultores y ganaderos», ha indicado.
Con ese fin, la Consejería trabajará para reforzar la colaboración con Agroseguro, ENESA, los mediadores, las organizaciones profesionales agrarias y las cooperativas, con el objetivo de seguir mejorando el sistema de seguros agrarios.





Deja un comentario