El volumen total de desperdicio alimentario en España, dentro y fuera del hogar, se situó en 1.129,91 millones de kilos o litros en 2025, un 0,4 % más que en 2024, según el Informe Anual 2025 de Desperdicio Alimentario. Pese a este ligero repunte interanual, la evolución a medio plazo se mantiene positiva: el desperdicio ha caído un 19,2 % respecto a 2020, lo que equivale a 269,18 millones de kilos o litros menos, unos 27.000 camiones de 10 toneladas. De media, cada residente en España desperdició 24,3 kilos o litros durante el año, un 0,3 % menos que en 2024.

Durante la presentación del informe, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha señalado que los datos muestran una evolución positiva, aunque ha advertido de que es necesario mantener el esfuerzo para convertir el aprovechamiento de los alimentos en un hábito cotidiano. «El alimento más caro es el que acaba en la basura», ha afirmado. El ministro ha incidido en que el desperdicio alimentario tiene consecuencias económicas, sociales y ambientales, y ha subrayado la necesidad de actuar sobre todas las fases de la cadena alimentaria, con especial atención a los hogares.
El hogar, principal foco de desperdicio
Los hogares concentran la mayor parte del desperdicio medido en España, aunque mantienen la tendencia descendente iniciada en 2020. Las frutas, verduras y hortalizas frescas sin utilizar, junto con recetas y elaboraciones que finalmente no se consumen, constituyen las principales fuentes de desperdicio doméstico.
| Ámbito | % del total | Volumen (millones kg/l) | Variación desde 2020 |
|---|---|---|---|
| Hogares | 97,5 % | 1.101,8 | -19,2 % |
| Fuera del hogar | 2,5 % | 28,12 | -20,4 % |
El informe apunta a la mejora de la planificación de compras y menús, el cálculo adecuado de raciones, la correcta conservación de los alimentos y la organización de la nevera como vías para seguir reduciendo estas cifras. Planas ha recordado además que la fecha de caducidad y la de consumo preferente no son equivalentes, e insistido en la necesidad de reforzar la información a los consumidores en este punto.
El porcentaje de personas que declara desperdiciar alimentos fuera de casa ha bajado hasta el 41,5 %, la cifra más baja de los últimos cuatro años. Por edades, los consumidores de entre 25 y 34 años presentan la tasa de desperdicio más elevada fuera del hogar, y los menores de 25 años el mayor índice en desperdicio de bebidas, mientras que los mayores de 50 años mantienen los comportamientos más responsables.
La ley como palanca de cambio
Planas ha destacado el papel de la Ley de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, aprobada en 2025, como palanca para avanzar en el aprovechamiento de los alimentos. La norma ha impulsado iniciativas como supermercados con estrategias pioneras, plataformas para donar excedentes, transformación de alimentos en nuevos productos y comedores sociales, y se enmarca en los objetivos de sostenibilidad de la Estrategia Nacional de Alimentación.
En este contexto, Planas ha presentado la nueva campaña institucional «Aquí no se tira nada», integrada en la plataforma «España Sabe», centrada en los hogares y con un enfoque práctico sobre planificación de compras, conservación de alimentos y aprovechamiento de sobras. La campaña tendrá difusión nacional durante la primera quincena de octubre y coincidirá con Fruit Attraction, que se celebrará en Madrid del 6 al 8 de octubre. La actriz Leonor Watling será la prescriptora de «España Sabe».





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