El domingo, España se juega en Nueva York su segunda estrella mundial, dieciséis años después de Sudáfrica. Todo el país mirará esa noche hacia el mismo sitio: un césped, un balón y once nombres que ya se saben de memoria hasta quienes no siguen el fútbol el resto del año.

En Agrodigital hemos preferido mirar hacia otro campo. Uno que no sale en los titulares deportivos, que no tiene selección oficial ni afición organizada, pero que lleva jugando su propia final desde hace mucho más de dieciséis años. Concretamente, desde hace siglos.
Once titulares, ningún fichaje
España reunirá el domingo a un grupo de futbolistas seleccionados por su talento, su forma física y su encaje en un sistema de juego. Nosotros hemos hecho algo parecido, pero con otro tipo de jugadores: razas ganaderas autóctonas españolas, seleccionadas durante generaciones no por un cuerpo técnico, sino por el clima, el terreno y la necesidad.
No hay agentes ni cláusulas de rescisión. No hay pretemporada en Miami ni patrocinadores en la camiseta. Hay siglos de selección natural y de trabajo ganadero, adaptando cada animal a la sierra, la dehesa, la marisma o la huerta donde tuvo que sobrevivir.
Las convocadas
Cada convocada arrastra una historia parecida: un dicho, una leyenda, un dato que cambia por completo cómo se mira algo tan cotidiano como un jamón o un queso. Hay caballos que fundaron cuadras imperiales enteras, cerdos que rozaron la extinción y sobrevivieron a partir de un puñado de animales, vacas que hoy siguen pastando en libertad casi total, sin que nadie las maneje. Ninguna necesita ganar un Mundial para merecer un homenaje.
El domingo, con suerte, España levantará una copa. Nosotros, mientras tanto, vamos a ir sacando al campo a la otra Roja.
Puedes verla entera pinchando abajo. ¿Tú habrías convocado a las mismas dieciséis?






Deja un comentario