Los delitos denunciados en explotaciones agrarias cerraron 2025 con una caída del 19,88% respecto al año anterior, la mejor cifra del último lustro. El descenso, sin embargo, llega acompañado de un dato menos alentador: los casos resueltos han retrocedido casi en la misma proporción, según el análisis anual de Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos.

La organización agraria ha señalado que 2025 mejora por fin los registros de hace cinco años y que, tomando 2020 como referencia, el porcentaje de hechos esclarecidos ha crecido ligeramente, en torno a un 5%.
Ese avance queda matizado por la evolución interanual. Frente a 2024, los hechos esclarecidos han descendido un 21,37%, un retroceso que corre paralelo al de las denuncias. Para la entidad, la lectura es que los efectivos destinados al medio rural continúan siendo insuficientes.
El número de equipos ROCA ha ido creciendo hasta los 143, frente a los 126 que existían en 2020, aunque el colectivo considera que sigue siendo una cifra baja. Apenas representan un 0,7% de los 82.000 efectivos disponibles para cubrir el 85% del territorio rural, cerca de 425.000 km², una proporción que la organización califica de arriesgada.
Desde la entidad se apunta que la tendencia a la baja en el número de robos es real, pero que el volumen de casos resueltos tampoco aumenta, de modo que las salidas compensan las entradas. En esa línea, reclama reforzar los recursos de vigilancia y control en puntos clave en lugar de destinarlos a fiscalizar el trabajo de las explotaciones, como si los delincuentes fueran los propios agricultores y ganaderos.
El mapa del hurto tiene tres capitales
Andalucía continúa siendo la comunidad autónoma con más robos en el campo, con 2.800 denuncias, un 18,8% menos que en 2024. Le siguen Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana, que destacan además por recortes especialmente pronunciados, cercanos al 27% y al 30% respectivamente.
En proporción de hechos esclarecidos sobre denunciados, Canarias encabeza la tabla con un 29%. En el extremo opuesto se sitúan Cantabria, con un 10,34%, y Asturias, con un 12,68%, esta última la única comunidad donde los robos han aumentado. La organización recuerda que estas cifras recogen únicamente los hechos conocidos, por lo que cabe presuponer otros tantos episodios que nunca llegan a denunciarse, en muchos casos por el trámite burocrático que supone para agricultores y ganaderos.






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