Las proyecciones de los gastos de producción agrícola en Estados Unidos apuntan a nuevos récords para la campaña 2027, impulsados por el encarecimiento de insumos estructurales pese a la previsión de bajada en fertilizantes y combustibles. Así lo refleja el último análisis de la American Farm Bureau Federation a partir de los datos actualizados del Departamento de Agricultura del país (USDA).

El peso de los gastos estructurales releva a la energía
Durante la presente campaña de 2026, los productores han afrontado una revisión al alza en los gastos operativos de todos los cultivos principales. Gran parte de este incremento responde a las perturbaciones en los mercados energéticos globales y las tensiones en Oriente Medio. Según el informe, las previsiones de gasto en combustibles y electricidad escalaron entre un 33 % y un 41 % respecto a estimaciones anteriores, mientras que los fertilizantes se encarecieron entre un 9 % y un 13 %.
El impacto de esta coyuntura ha limitado la capacidad adquisitiva en el campo de forma significativa. Una reciente encuesta realizada por la organización agraria estadounidense a más de 5.700 profesionales reveló que el 70 % de los consultados no pudo adquirir todo el abono necesario para este año debido a los estrechos márgenes de rentabilidad.
De cara a 2027, el USDA anticipa que la progresiva normalización del tráfico marítimo internacional aliviará los precios de la energía y los abonos. Sin embargo, la rentabilidad de las explotaciones seguirá bajo presión porque los costes totales de producción continuarán creciendo debido al encarecimiento de las semillas, los productos fitosanitarios, la mano de obra, la maquinaria y los arrendamientos.
Al trasladar las previsiones estadounidenses al sistema métrico, las estimaciones sitúan los gastos de cultivo del arroz en torno a los 3.239 euros por hectárea para el próximo año. Le siguen el cacahuete, con 2.833 euros por hectárea; el algodón, con unos 2.272 euros por hectárea; y el maíz, que alcanzará los 2.161 euros por hectárea. Cultivos extensivos como la soja, el sorgo y el trigo también registrarán niveles sin precedentes. Respecto a los cálculos previos para 2026, el coste del arroz ha subido unos 170 euros por hectárea, el del cacahuete cerca de 68 euros y el del maíz unos 43 euros.
Esta tendencia ascendente consolida un encarecimiento sostenido a lo largo de las últimas dos décadas. Desde el año 2005, los desembolsos totales para cultivar soja han crecido un 165 %, los del maíz un 146 % y los del trigo un 106 %. Ante este escenario de altos costes e ingresos mermados por las bajas cotizaciones de las materias primas, la American Farm Bureau Federation ha instado a los legisladores a aprobar medidas de apoyo, como el avance en una nueva ley agrícola quinquenal, autorizaciones para combustibles alternativos y asistencia económica adicional que dote de estabilidad al sector.






Política de comentarios:
Tenemos tolerancia cero con el spam y con los comportamientos inapropiados. Agrodigital se reserva el derecho de eliminar sin previo aviso aquellos comentarios que no cumplan las normas que rigen esta sección.