La producción de aceite de oliva en la campaña actual se sitúa un 10% por debajo de la del año anterior y queda un 6% por debajo del aforo oficial del Ministerio de Agricultura, según los datos publicados por la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) correspondientes al mes de marzo. Pese a esa caída productiva, la comercialización no da señales de desaceleración.

En marzo se produjeron 81.852 toneladas, lo que eleva la producción acumulada de la campaña a 1.277.889 toneladas. Al mismo tiempo, las ventas del mes alcanzaron las 138.651 toneladas —incluidas las importaciones—, lo que sitúa el volumen comercializado desde el inicio de la campaña en 746.251 toneladas, un 3,5% más que en el mismo período de la campaña anterior. En términos relativos, el sector ha vendido ya el 60% del aceite producido cuando la campaña apenas ha llegado a su ecuador.
Con este ritmo de salidas y una producción final previsiblemente ajustada, las existencias al cierre de campaña podrían quedar por debajo de las 200.000 toneladas, lo que las situaría en mínimos históricos recientes. A finales de marzo, las existencias totales ascendían a 940.300 toneladas: 692.616 en manos de cooperativas y almazaras, 238.094 en poder de envasadores, operadores y refinerías, y 9.592 almacenadas en el Patrimonio Comunal Olivarero.
El precio, la asignatura pendiente
A pesar de este escenario —menor producción, fuerte demanda y reducción de stocks—, los precios en origen se mantienen en torno a los 4 euros por litro, por debajo del umbral de rentabilidad del olivar tradicional, que UPA Andalucía cifra en cerca de 5 euros. La organización agraria considera que la dinámica del mercado debería haber trasladado ya esa presión al precio pagado al agricultor, algo que, según señala, no está ocurriendo.
UPA Andalucía reclama que se aplique la Ley de la Cadena Alimentaria como mecanismo para garantizar que los precios en origen cubran al menos los costes de producción. La organización reconoce la solidez del consumo y la capacidad del sector para abastecer el mercado incluso en años de producción reducida, pero advierte de que esa fortaleza no se está traduciendo en mejoras para los olivareros.






sres, EN TODO DEMASIADA ADMINISTRAXCION, que son una pandilla de vagos. Tenemos que en españa el aceite de oliva se vende barato y cuando llegan a los paises de la UE, nuestro aceite que lo ha comercializado italianos y otros los venden a precio del oro.
¿¿¿como se puede entender que haya tan mala adminidtracion que no saben comercializar nuestros productos ?????. Repito vaya petardos de sillas parasitas. Ademas entran por andalucia cantidades de aceite de marruecos con lo cual nos perjudica. Entonces uno reflexiona y piensa que estamos en un estado de la pandereta.