La Agencia de Protección del Medio Ambiente de EEUU y varias organizaciones de defensa del medio ambiente han llegado a un acuerdo para que la EPA presente en el plazo de un año una propuesta con mayores exigencias medioambientales para las grandes explotaciones ganaderas (conocidas en inglés como CAFO, por concentrated animal feeding operations).
Entre las nuevas exigencias que les van a solicitar es que las CAFO den información detallada sobre su localización y la de su integrador (en el caso de que exista), del número de animales existentes, así como sobre cual es el fin que se da a las deyecciones ganaderas generadas en la explotación, la cantidad de estiércoles que se almacenan, así como las practicas de aplicación de deyecciones sobre el terreno y de transferencia de éstas.
Se consideran CAFO las explotaciones que tienen una capacidad para 1.000 cabezas de vacuno, 700 vacas lecheras, 2.500 cerdos de más de 20 kg, 55.000 pavos o 125.000 broilers.








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