Un estudio publicado por la Comisión Europea ofrece una primera evaluación del impacto en el mercado que tendría reducir hasta el límite de cuantificación (LC), los límites máximos de residuos (LMR) de los plaguicidas más peligrosos prohibidos en la UE presentes en alimentos y piensos importados. El trabajo, elaborado a partir de un nuevo conjunto de datos que cruza el estado de aprobación comunitario, el control de residuos, la autorización de uso en terceros países y los flujos comerciales, identifica 18 sustancias activas de alta peligrosidad no aprobadas en la UE con LMR superiores al LC, que afectan a 235 productos básicos y 86 países exportadores.

Tres posibles escenarios
El estudio modela tres escenarios según el grado de adaptación de los exportadores, y en los tres la dirección de los efectos coincide: las importaciones disminuyen, la producción de la UE aumenta y los precios al consumidor suben, aunque la magnitud varía sustancialmente. Cuando se asume una interrupción total de los flujos comerciales afectados, las importaciones agrícolas totales de la UE caen un 41%. Si se supone que los productores de terceros países ajustan sus prácticas para adaptarse a la nueva exigencia, esa reducción se limita al 8% o incluso al 0,4%, en función del coste de adaptación y del grado de uso estimado de las sustancias activas en esos países.
La producción comunitaria compensa solo parcialmente la caída de importaciones: la producción agrícola se expande, mientras que la ganadera se contrae. Los impactos en precios siguen el mismo patrón, con efectos considerables a nivel mundial y comunitario en el escenario sin adaptación, pero reducidos una vez que esta se tiene en cuenta. El estudio subraya que los resultados varían mucho entre sustancias activas, productos y países, por lo que no cabe asumir un comportamiento uniforme por parte de los exportadores.
El caso del ciproconazol
Un análisis específico sobre el ciproconazol, realizado para contrastar la representatividad de los costes de sustitución empleados en los escenarios, apunta a que existen alternativas aprobadas en la UE, aunque su uso podría elevar los costes de producción entre un 20% y un 40%. Según el equipo investigador, el trabajo aporta evidencia sobre los posibles impactos de mercado del objetivo de impedir que los plaguicidas prohibidos en la UE regresen a través de las importaciones, pero presenta limitaciones notables por la falta de datos disponibles a nivel de sustancia, producto y país sobre uso y coste de sustitución. Por ello, sus resultados deben leerse como un rango de posibles desenlaces y no como una predicción, ya que el estudio no constituye una evaluación de impacto ni abarca las dimensiones ambiental y social.
La Comisión Europea enmarca este trabajo como un primer paso en el análisis del principio recogido en su Visión para la Agricultura y la Alimentación, según el cual los plaguicidas más peligrosos prohibidos en la UE por motivos sanitarios y medioambientales no deberían reingresar en el mercado comunitario a través de productos importados. El estudio proporciona una base analítica para adoptar medidas proporcionadas que avancen hacia una mayor reciprocidad normativa, sin prejuzgar las decisiones que pueda tomar la Comisión, y servirá de referencia para una futura evaluación de impacto.
BARREIRO HURLE, J., BEBER, C., VAZQUEZ TORRES, E., BERTOLOZZI CAREDIO, D., AREAL, FJ et al., Evaluación de los impactos económicos de una mayor armonización de las normas de producción aplicadas a los productos importados en el sector agrícola de la UE: reducción de todos los niveles máximos de residuos de los plaguicidas más peligrosos prohibidos en la UE hasta el límite de cuantificación, Oficina de Publicaciones de la Unión Europea, Luxemburgo, 2026, https://data.europa.eu/doi/10.2760/3810719, JRC147659.






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