Los primeros arranques en el sur de la provincia de Valladolid, en localidades como Carpio, Fuente el Sol o Fresno el Viejo, marcan el inicio de la campaña de la patata en Castilla y León, que se generalizará en las próximas semanas al resto del territorio regional. UPA CyL ha reclamado precios justos para los productores que les permitan cubrir los elevados costes de producción asumidos esta campaña.

La recolección, todavía puntual y concentrada en las parcelas más adelantadas, ganará intensidad en los próximos días conforme el cultivo alcance su punto óptimo de maduración. Las perspectivas de calidad de la producción son muy positivas.
Salamanca y Valladolid volverán a ser, un año más, las provincias con mayor producción al concentrar la mayor superficie destinada a este cultivo. En el conjunto de la región, la superficie de patata ronda las 17.500 ha, unas 2.000 ha menos que en la campaña anterior, cuando se alcanzaron las 19.400 ha.
El precio, la otra cosecha pendiente
UPA CyL reclama precios justos que permitan a los agricultores cubrir los altos costes de producción soportados esta campaña. La organización agraria ha anunciado que estará vigilante para que los compradores respeten la Ley de la Cadena Alimentaria, norma que prohíbe pagar a los productores por debajo de los costes de producción.
Según la organización, el productor castellano y leonés ha desarrollado esta campaña un trabajo profesional pese a la dura climatología y al elevado coste de abonos, tratamientos y energía, entre otros factores.
UPA CyL ha hecho un llamamiento a la sociedad de la región para que consuma y demande patata castellana y leonesa, tras los últimos meses en los que, según denuncia la organización, los consumidores se han visto obligados a comprar patata foránea ante la falta de alternativas en los lineales de los grandes supermercados y cadenas comerciales.
La organización reclama también responsabilidad a compradores y almacenistas para que paguen precios justos en origen, y apela a los consumidores para que exijan producto de la región y reclamen información detallada sobre el origen de la patata que adquieren.







A 0,22 céntimos es una vergüenza y nadie hace nada.
Que sinvergüenzas.