Investigadores del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC) de Córdoba han detectado las primeras obreras de avispón oriental (Vespa orientalis) en la capital, un hallazgo enmarcado en su estudio sobre la ecología y el ciclo anual de esta especie invasora en entornos urbanos.

La observación tuvo lugar el pasado 5 de junio durante el seguimiento de varios nidos primarios distribuidos por la ciudad. Estas primeras obreras, pertenecientes a la generación «nanítica» —individuos de menor tamaño debido a las limitaciones nutricionales de la fase fundacional—, han emergido 78 días después de que se registraran las primeras reinas activas tras su hibernación, el pasado 19 de marzo de 2026.
Según explica Mónica Fernández-Aparicio, investigadora del IAS-CSIC, este intervalo entre la aparición de las reinas fundadoras y la emergencia de las obreras es un dato crucial para «caracterizar la fenología de Vespa orientalis en las condiciones climáticas de nuestra ciudad y mejorar el diseño y la eficacia de futuras estrategias de vigilancia y control». Actualmente, en esta fase temprana, las reinas continúan realizando vuelos de forrajeo, por lo que el trampeo dirigido hacia ellas sigue siendo una herramienta muy útil para mermar el desarrollo de las colonias.
Refugios urbanos y dieta omnívora
A medida que avance el verano y la población de obreras alcance su pico máximo a principios de otoño, estas asumirán por completo las labores de alimentación y ampliación del nido. Esto permitirá a la reina recluirse para centrarse en la reproducción. En esa etapa madura del ciclo, el trampeo perderá eficacia como método de erradicación poblacional, quedando relegado a funciones de monitorización.
Los nidos bajo vigilancia por el instituto se ubican en huecos de construcciones humanas (cajas de persianas, fachadas, tejados o muros), un patrón habitual para la especie. Desde el IAS-CSIC recomiendan a la ciudadanía estar alerta ante el flujo constante de avispones entrando y saliendo de una misma cavidad y comunicarlo a los servicios municipales o de emergencia. Asimismo, insisten en la importancia de no confundir esta especie invasora con el avispón europeo (Vespa crabro), un insecto autóctono con diferencias notables en ecología y morfología.
Gracias a la combinación de trampas selectivas y observación directa, el equipo científico ha logrado documentar hitos biológicos clave, como la mortalidad otoñal en noviembre de 2025 y la reactivación primaveral de 2026. Además, han constatado que, durante sus primeros meses, las reinas se nutren tanto de fuentes vegetales (melazas, flores, exudados) como de proteínas obtenidas cazando moscas, abejas, avispas o mariposas, evidenciando una formidable adaptación al entorno urbano cordobés.


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