El Consejo de Ministros de Agricultura de la Unión Europea celebrado este lunes en Luxemburgo ha abordado tres grandes bloques: el diseño de los pagos directos de la futura PAC, el papel de la política agraria en la prevención de incendios forestales y la situación de los mercados agroalimentarios en un contexto geopolítico adverso. Los ministros han intercambiado posiciones sin buscar conclusiones definitivas, en un debate que se enmarca en las negociaciones en curso sobre el Marco Financiero Plurianual 2028-2034.

La PAC que viene
El grueso de la sesión ha girado en torno al diseño de los pagos directos para el período post-2027, con el foco puesto en cómo orientar mejor el apoyo hacia los agricultores activos que contribuyen a la seguridad alimentaria. Los ministros han debatido el equilibrio entre un marco común europeo y la flexibilidad nacional, en particular en lo relativo a la degresividad y el capping de los pagos. También han destacado la importancia de la renovación generacional, señalando que no debe promoverse a costa de los agricultores que se acercan a la edad de jubilación. El debate sobre la definición de agricultor ha sido bien recibido, con acuerdo en que debe resolverse en el seno del propio Consejo de Agricultura.
El campo en llamas
El segundo punto del orden del día ha puesto sobre la mesa una realidad que ya no es exclusiva del sur de Europa. En 2025 ardieron en la UE más de un millón de hectáreas, una superficie superior a la de Chipre, con un daño económico estimado en 2.500 M€ anuales. Los incendios afectan cada vez más a regiones del centro, norte y este del continente, con consecuencias que van desde la pérdida de vidas y ecosistemas hasta el deterioro de infraestructuras agrarias y forestales.
Los ministros han acordado que la PAC, en combinación con otros instrumentos de financiación, debe incentivar mejor la prevención y gestión del riesgo de incendios. Han subrayado que las medidas deben equilibrar la restauración de la naturaleza con la gestión activa del paisaje: eliminación de biomasa combustible, retención de agua, creación de cortafuegos y estabilización de suelos. Han insistido también en que la prevención debe adaptarse a las condiciones regionales y locales, que varían considerablemente entre Estados miembros.
Mercados bajo presión
El tercer bloque ha centrado el debate en los desafíos que afronta el sector agroalimentario europeo. Los ministros han coincidido en que la situación geopolítica y las condiciones cambiantes del comercio exterior están sometiendo a una presión significativa a los mercados. A ello se suman las condiciones meteorológicas adversas de este año, los episodios de sobreoferta en algunos sectores y la incidencia de enfermedades animales en numerosas regiones de la Unión.
Los costes de producción han centrado buena parte de la discusión: combustible, fertilizantes, electricidad y otros insumos energéticos siguen al alza. Los ministros han reclamado a la Comisión respuestas inmediatas y soluciones estructurales a medio plazo que refuercen la autonomía estratégica europea en materia de fertilizantes. Entre las medidas señaladas figuran la eliminación de barreras regulatorias al uso de fertilizantes orgánicos y biogás, ayudas financieras, medidas de mercado para sectores específicos e instrumentos de política comercial que no comprometan las prioridades geopolíticas de la Unión.






Política de comentarios:
Tenemos tolerancia cero con el spam y con los comportamientos inapropiados. Agrodigital se reserva el derecho de eliminar sin previo aviso aquellos comentarios que no cumplan las normas que rigen esta sección.