La transición hacia sistemas de agricultura intensiva y el aumento de la estabulación permanente están provocando un abandono masivo de tierras que dependen del pastoreo. Según un análisis de la Comisión Europea, el número de explotaciones ganaderas extensivas y mixtas ha disminuido en más de un 70 % entre 2010 y 2020. Este declive aumenta el riesgo de abandono de los tipos de hábitat que dependen del pastoreo o la siega para sobrevivir.

La Agencia Europea de Medio Ambiente (EMA) ha estimado que entre el 10 % y el 15 % del total de ganado rumiante (vacas, ovejas y cabras) de la UE-27 sería suficiente para gestionar la superficie de hábitats protegidos dependientes del pastoreo, si se distribuyera adecuadamente. Esto equivale a unos 7,8 millones de animales en los países de la UE-27.
El informe que acaba de publicar la EMA « Sistemas ganaderos extensivos y naturaleza en Europa » se muestra que los hábitats de la Unión Europea (UE) que se beneficiarían del pastoreo o la siega ocupan una superficie considerable: al menos 35 millones de hectáreas, lo que equivale a aproximadamente el 22 % de la superficie total oficial de tierras agrícolas.
La situación es crítica debido al declive del pastoreo tradicional. No solo se han reducido el número de explotaciones sino que además, esta tendencia se agrava por un desajuste geográfico: mientras la ganadería intensiva se concentra en las zonas más productivas, los sistemas extensivos quedan relegados a regiones remotas y menos competitivas.
El papel del ganado doméstico es vital para sustituir la función que antiguamente cumplían los grandes herbívoros salvajes en la configuración del paisaje. El pastoreo no solo ayuda a reducir el riesgo de incendios forestales, sino que crea una vegetación estructuralmente diversa. El pisoteo y el estiércol de los animales son, además, fuentes fundamentales de vida para multitud de insectos y aves.
La biodiversidad europea depende estrechamente de esta gestión. El informe destaca que el 92 % de las especies de mariposas protegidas por la legislación comunitaria necesitan pastizales gestionados de forma extensiva. Asimismo, estos hábitats seminaturales albergan una gran proporción de especies endémicas, incluyendo más del 18 % de las plantas vasculares del continente.
La Agencia Europea de Medio Ambiente advierte de que el abandono de la siega y el pastoreo supone una amenaza directa para las aves de pradera, que representan una parte muy alta del total de aves protegidas en la Unión. La pérdida de estos sistemas ganaderos tradicionales conlleva la degradación irreversible de brezales, matorrales y pastos permanentes.
El documento, titulado «Sistemas ganaderos extensivos y naturaleza en Europa», concluye que es necesario corregir el actual modelo para evitar que los hábitats que dependen de la intervención animal desaparezcan. La integración de estos 7,8 millones de animales en las zonas protegidas se perfila como la estrategia clave para mantener la riqueza biológica del sector agroalimentario europeo.






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