La sequía y la ola de calor prolongados, han afectado a los bajos rendimientos en varios países y a un descenso de la producción mundial del 4%, que en el caso de España se ha traducido en una reducción del 25% respecto a la campaña anterior. El descenso de la producción mundial de cereales, frente al récord de la campaña 2016/17 repercutirá en una menor oferta y una mayor demanda del consumo estable. Igualmente, servirá para reducir los elevados stocks en un 9%, circunstancia que aliviará a muchos países productores, donde las cifras de almacenamiento elevado dificultaban ya su salida.
Te puede interesar:







Deja un comentario