Un equipo científico de la Universidad Politécnica de Singapur y del Instituto de Investigación Agraria y Alimentaría de Nueva Zelanda ha transformado genéticamente plantas de patata para producir el polipéptido atrial natiuretico, una substancia de efecto hormonal en mamíferos que está asociada a la cicatrización de las heridas. Actualmente, esta proteína solo se puede producir a partir de cadáveres humanos y tiene un elevado coste.
La joint venture entre la Universidad Politécnica de Singapur y del Instituto de Nueva Zelanda se formó a principios de año para investigar en biotecnología agraria de uso médico y farmaceutico (“biopharming”).






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