Hace uno días, la Agencia de Seguridad Alimentaria de EEUU hizo público que en una explotación del estado de Washintgton habían muerto tres vacas por haberse contaminado con una sustancia tóxica. La Agencia ha identificado dicha sustancia como un compuesto de cromo altamente oxidante.
Se ha analizado la leche de las vacas que han estado en contacto con la sustancia, tanto si cayeron enfermas como si no. En ambos casos se ha comprobado que el contenido de cromo en la leche no representa ningún peligro. En el caso de las vacas que enfermaron, éste estaba por debajo de 100 ppb, que es el límite establecido para el agua de beber. En las vacas que no enfermaron, el límite ha sido inferior a 1 ppb. La Agencia continúa la investigación para conocer el origen de dicha sustancia.






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