El presidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), Max Moxley, ha propuesto una serie de importantes cambios en las reglas de las carreras de Fómula 1, de aplicación a partir de 2011, que incluirían una reducción de la cilindrada y la utilización obligatoria de biocarburantes en los vehículos.
De esta forma los actuales motores de 2,4 litros V8s que desarrollan unos 770 caballos, con un máximo de 19.000 revoluciones serían sustituidos por otros de 2,2 litros y V6 turbo a 10.000 revoluciones, con unos 100 caballos menos de potencia.
Con estos cambios se pretende que las carreras de F1 tengan una imagen más “verde” y respetuosa con el medio ambiente.






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