Una investigación llevada a cabo por la Universidad holandesa de Wageningen ha puesto de manifiesto que no es necesario castrar los cerdos para evitar el olor sexual. Según una cata realizada con consumidores, éstos apenas aprecian la diferencia entre beicon frito procedente de cerdos castrados y no castrados.
En Holanda, administración, industria y ganaderos han acordado que a partir de 2015 no se castrará a los cerdos (a partir del próximo año se tendrá que utilizar anestesia para realizar la castración). Los científicos piensan que como el sabor sexual es un carácter hereditario habría que ir seleccionando cerdos que no tengan este carácter para reducir los componentes que causan ese sabor y olor sexual en la carne. Asimismo, se ha visto que el olor sexual es mayor a medida que las canales son más pesadas, especialmente cuando los animales superan los 100 kg de peso, por lo que habría que tender a sacrificar a los cerdos con menos peso.




Política de comentarios:
Tenemos tolerancia cero con el spam y con los comportamientos inapropiados. Agrodigital se reserva el derecho de eliminar sin previo aviso aquellos comentarios que no cumplan las normas que rigen esta sección.