El grupo Patriotas por Europa ha registrado en el Parlamento Europeo una moción de censura contra la Comisión presidida por Ursula von der Leyen, vinculando la iniciativa a la firma del acuerdo UE–Mercosur. Vox, integrado en ese grupo, sostiene que el tratado abriría la puerta a importaciones que no cumplen las mismas exigencias que pesan sobre la producción europea y plantea esta vía como un freno político al proceso.
Qué persigue Vox con la moción

La estrategia que traslada Vox combina dos planos: por un lado, intentar forzar un cambio al frente de la Comisión para que el acuerdo no avance y, por otro, obligar a un posicionamiento público de los grandes grupos en el pleno. En ese contexto, Jorge Buxadé, jefe de la delegación de Vox en el Parlamento Europeo, ha defendido que “Vox es el único partido que desde el principio hasta el final ha luchado sin dudas, sin descanso contra este acuerdo” y que la moción se presenta para que Von der Leyen sea cesada y “sustituida por una Comisión que pare el acuerdo con Mercosur”.
El partido vincula esta ofensiva a la idea de que el tratado abriría la puerta a importaciones que “no cumplen con todas nuestras normas” mientras esas exigencias “sí pesan sobre nuestros productores”, un argumento que Vox sitúa en el centro de su rechazo a Mercosur.
En paralelo, Vox liga la moción a la vía judicial. En su comunicación, afirma haber interpuesto un recurso sobre la legalidad del acuerdo ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), con la expectativa de que esa vía pueda retrasar la aplicación del texto.
¿Para qué sirve una moción de censura en la Eurocámara?
En la Unión Europea, una moción de censura es el instrumento parlamentario para exigir la dimisión de la Comisión en bloque. Para registrarla se requiere el apoyo de al menos una décima parte de los eurodiputados (72).
Otra cosa es que salga adelante: la votación exige una mayoría de dos tercios de los votos emitidos y, además, que esa mayoría represente a la mayoría del total de miembros del Parlamento. Es un umbral elevado que, en la práctica, hace muy difícil que prospere salvo que se alinee una mayoría amplia de grupos.
Antecedentes recientes y qué dejaron
La presidenta de la Comisión ya ha superado intentos similares en esta legislatura. El 10 de julio de 2025, una moción de censura fue rechazada por 175 votos a favor, 360 en contra y 18 abstenciones, en una votación nominal.
En octubre de 2025, el pleno debatió y votó dos mociones de censura en la misma semana, también con debate previo y voto nominal, y ambas fueron rechazadas. La propia Eurocámara recordó entonces que el mecanismo exige mayorías reforzadas y que estos procedimientos, aunque políticamente visibles, rara vez cambian el rumbo del Ejecutivo comunitario.
Próximos pasos
Tras su registro, la moción podría debatirse en el pleno de Estrasburgo el lunes 19 de enero y votarse el jueves 22 de enero, en función del orden del día. Si no reúne la mayoría reforzada necesaria, el procedimiento quedará cerrado y la Comisión seguirá en funciones, aunque el voto dejará un recuento público que Vox busca utilizar como presión política sobre populares y socialistas.
Si, en cambio, prosperara (un escenario poco habitual por el listón exigido), el Tratado de Funcionamiento de la UE establece que la Comisión debe dimitir en bloque. En paralelo a la moción, Vox también vincula su ofensiva a otras iniciativas para llevar el acuerdo al Tribunal de Justicia de la UE y tratar de retrasar su aplicación, una vía que el partido presenta como alternativa para “ganar tiempo” en el calendario de Mercosur.





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